Mañana voy a la visita con el neurocirujano a Zaragoza. Aquí comenzaré el proceso para implantar la bomba de baclofeno. Releyendo el blog, cosa que hago a menudo para ver posibles faltas de ortografía, falta o exceso de tildes o ideas mal expresadas para cambiarlas y parecer más profesional… 😉 veo que con la coña […]
No. No son los cambios a los que me refería en la entrada anterior. Como veis, sigue teniendo todo el mismo aspecto de siempre. Mientras voy haciendo pruebas, mezclas, cambalaches, experimentos y me entretengo con las posibilidades, veo que deberé ir consultando a mis chicas de vez en cuando, como me sugirió la amiga Nuria.
Estoy pensando hacer algunos cambios en el blog. La idea inicial ha quedado muy atrás, muy cambiada. La evolución de la enfermedad y los derroteros que está tomando mi vida nada tienen que ver con el Juanjo que comenzó todo esto. Si tuviese que esperar a tener noticias sobre mi enfermedad y solo escribir sobre
Han pasado bastantes días desde la última entrada, y no porque no tenga cosas que decir, de hecho hay mucho, pero básicamente todo podría tratarse en la famosa sala de espera, y no quiero que este blog se convierta en algo monotemático en cuanto a denuncias, injusticias, opresiones políticas, y rabias acumuladas del que os
Salgo un rato de la sala de espera. Hay ruido por los diferentes grupos que hablan de sus cosas y quiero comentar algo. Las 14 inyecciones con toxina botulínica en dedos pulgar e índice de la mano izquierda, cuádriceps, isquiotibiales y abductores de ambas piernas no han tenido el menor efecto. Es más, noté una
