El Proceso

Voces desde el lado feo de la curva

Estreñimiento desde el lado feo

Vale que la foto del inicio es un meme muy conocido que no tiene nada que ver con el estreñimiento… Pero no me diréis que no coincide perfectamente con la situación que vamos a describir…

En otra entrada de los síntomas desde el lado feo hablamos de las incontinencias.
Hoy toca todo lo contrario. Y no es algo baladí, sin importancia y que no afecte a la calidad de vida de las personas que lo sufren.

De igual modo que la esclerosis múltiple puede hacernos la Pascua con una incontinencia, puede hacerlo con una retención que de no tener cuidado puede llevarnos al hospital con graves consecuencias.

Las compañeras y compañeros que sufren este síntoma saben perfectamente lo mal que se puede llegar a pasar.
Además los que estamos en la situación de tener que vivir con la silla de ruedas este síntoma puede verse agravado por el hecho de tener mucho menos movimiento del que el cuerpo necesita para una motilidad intestinal normal.

Más o menos todo el mundo sabe que para luchar contra el estreñimiento hay 3 cosas que se deben hacer y sin las cuales prácticamente es una batalla perdida de antemano.
Consumo de fibra, mucha hidratación y ejercicio físico.
Estas 3 cosas son fundamentales en un cuerpo sin enfermedades previas.
La fibra es material que no se digiere y pasa como una escoba limpiando todo el conducto.
Con mucha hidratación conseguimos que esta fibra aumente el tamaño y este efecto de limpieza se vea aumentado, además conseguimos una mayor sensación de saciedad y lo que es más importante, un cuerpo perfectamente hidratado mantiene menos tiempo el material en el intestino grueso. Que recordemos que su función principal es recoger toda el agua del material que está sufriendo el proceso digestivo.
Si el cuerpo está perfectamente hidratado éste material estará menos tiempo en el intestino grueso siendo desecado, por lo tanto las heces no serán una piedra dura prácticamente sin agua, extremadamente difícil de expulsar.
El ejercicio físico es fundamental para ayudar en todo el tránsito intestinal, haciendo que el viaje del alimento por todo el proceso digestivo se vea ayudado.

Conociendo estos 3 apoyos vemos que si alguno falla podemos empezar a tener un problema.
Y estamos hablando en este caso de 1 cuerpo sin enfermedades.

Cuando ponemos a trabajar a la esclerosis múltiple todo se nos complica.

Bien sea porque la enfermedad está atacando de algún modo la zona cerebral, o medular que regula este proceso. O que actuando en otras localizaciones nos impide movernos correctamente, o incluso un compendio de todo debemos prestar especial atención para evitarnos este trastorno.

Como ya he dicho no hacer caso a este trastorno y olvidarnos de él puede traernos consecuencias muy desagradables.

Como aquí vamos a hablar siempre de los síntomas desde el lado feo, es decir lo que se suele hablar menos, por lo que se da en menor medida ya sea por su gravedad, que afortunadamente en nuestro caso son una minoría, aunque por desgracia no tan pequeña, o que sucede de forma más rara nos centraremos en cuando los síntomas son más graves.

Ya conocemos todos lo mal que se pasa cuando tenemos algún trastorno de este tipo porque todos hemos pasado por épocas de estreñimiento.
Quedémonos con la idea de que esto se alarga en el tiempo.
Y remedios tradicionales no surten efecto.

Manteniendo esto en el tiempo el problema se agudiza de un modo extraordinario.
Es evidente la inflamación abdominal producido por esta acumulación de materia fecal no expulsada. Lo cual provoca nuevo malestar, con acumulación de gases.

Si se alarga en el tiempo y seguimos teniendo problemas se puede llegar a formar lo denominado Fecaloma.

Creo que el dibujo es suficientemente explícito.
La acumulación de materia fecal extraordinariamente endurecida debido a que lleva largo tiempo en el intestino grueso sacando este todo líquido por lo tanto endureciendo el material puede provocar un verdadero tapón que impida totalmente el tránsito.

De forma más continuada se puede llegar incluso a tener una aparente incontinencia, en la que se expulsa muy poca materia fecal pero de modo incontrolado.
A esto se le llama diarrea por rebosamiento.

Realmente lo que sucede es que el fecaloma no dejo pasar el resto de materia fecal y llega a pasar pequeñas cantidades que son expulsadas de forma incontrolada.
Podemos hacernos perfectamente la idea de lo mal que lo está pasando la persona que tiene esta situación.

Un malestar continuo, inflamación abdominal, gases, ganas de ir al baño pero no se puede hacer nada…

Por supuesto debemos intentar no llegar a estos extremos. Pero en muchas ocasiones tendemos a no hacer caso de estos síntomas centrándonos en otros, cuando un colapso intestinal puede llevarnos al hospital, con una intervención quirúrgica mayor, es la que podemos pasarlo realmente mal e incluso podemos poner nuestra vida en peligro.

Para evitar llegar a estos extremos, como he dicho en muchas ocasiones tenemos que estar atentos a las señales que nos envía nuestro organismo.
Si tenemos problemas para ir al baño, debemos ayudar con un cambio de dieta y consumir bastante agua.
Si aún así no conseguimos resultados, nuestro médico de atención primaria seguro puede ayudarnos.
Si llegamos al caso de haber desarrollado fecaloma, siempre bajo control sanitario podemos utilizar un enema, que se encargará de hidratar y posteriormente trocear el fecaloma, para en las contracciones que provocará, poder expulsarlo y dejar así nuestro tránsito intestinal final libre.

En el caso de que incluso con un enema no terminemos de expulsar completamente este tapón, no queda más remedio que la remoción manual. Pero eso hay que expulsarlo.

Es mucho mejor pasar un mal rato momentáneo que continuar exponiéndonos algo más grave evidentemente.

Como siempre yo me pongo como ejemplo.

Llevaba tiempo notando los síntomas que he descrito anteriormente.
Hasta al punto de la diarrea por rebosamiento. En ese mismo tiempo tuve que hacerme un TAC y en él se vio que estaba todo correcto excepto un enorme fecaloma que me estaba provocando todos los síntomas.

En mi caso los médicos de atención primaria prescribieron 2 enemas en previsión de que el primero no fuese suficiente.

Debo decir que si que lo fue. Y la tranquilidad y relax que se siente después es difícil de explicar.

Y también debo decir que cuando la acumulación de material es importante, tras la expulsión se puede sentir, como fue mi caso, una fuerte sensación de mareo y náuseas.
Este efecto es normal si como digo la expulsión de material es grande, y se debe a una reacción Del Nervio Vago, nombre este muy poco afortunado para un nervio que se ve altamente implicado en multitud de procesos del organismo, dicho sea de paso…

Debo decir que ese refrán está absolutamente en lo cierto.

«Quien hace de vientre con regularidad, conocerá la felicidad»

Nunca paséis por alto cosas que supuestamente son menos importantes. Porque todo está relacionado.

En breve nos enfrentaremos a otro síntoma desde el lado feo tremendo y es la afección en el habla.

3 comentarios en “Estreñimiento desde el lado feo”

  1. Maite de Totoricagüena Villamor

    Hola Juanjo y grupo
    Sii, has tocado un tema incómodo y muy vergonzante, sobretodo cuando un@ necesita la asistencia de otro, que somos la mayoría.
    Cuento mi experiencia: mi intestino neurógeno
    hace que no tenga estreñimiento, como tú lo describiste, sino que gracias a la intervención de mi marido o la auxiliar, con el dedo destapan mi tapón y luego la materia fecal se evacúa en general sin dificultad.
    Gracias Juanjo como siempre para abordar el lado feo y contarnos tu experiencia.
    Un abrazo

    1. Como siempre muchísimas gracias por tu aporte en esta nueva versión del blog.
      Como ves seguimos exactamente igual.
      A ver si podemos encontrarnos de nuevo todos.
      1 saludo

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